Desde siempre me ha interesado la antropología y creo que los relatos de Malinowski sobre los mares del sur, han sido en parte culpables de inculcarme esta afición que comparto con vosotros.
Más adelante tuve ocasión de vivir y hacer trabajo de campo con un conspicuo antropólogo del que aprendí muchas cosas de gran valor para mi , entre ellas una cierta metodología para analizar una determinada cultura. Siempre desde el amateurismo, pues no soy un profesional, aunque aparezca mi nombre en alguna dedicatoria de tratados sobre la materia.
Una de las cuestiones que me han interesado mucho es - por ejemplo - como el clima, la fauna, la flora o la orografía, modulan una cultura. También que nada altera más una conclusión objetiva sobre aquella, que un prejuicio sobre concepto de salvaje " que tenemos en el imaginario de los occidentales. Eso mismo me he encontrado en análisis sobre los mapuches o los yanomamis.
También he encontrado percepciones muy distorsionadas por la otra parte. Estereotipos que se arrastran desde el colonialismo, siguen vigentes hoy en día,
El efecto de la magia, o la superstición, no es desconocido para nosotros ( Caribdis y yo) que somos gallegos, precisamente en nuestra tierra es donde encontramos los últimos vestigios vivos en la Europa de brujería. Si a alguien le interesa recomiendo que se lea a Carmelo lison,
La triste protagonista del romance de María Soliña, creo que vecina de tu pueblo, todavía tiene descendientes vivas y operando que te puedo presentar cuando quieras.
Podemos ser presas de unos cazadores oportunistas en África, en la comarca del Meta / Colombia por donde pululaba yo no hace mucho aprovechando una ventana de tregua en el proceso de Paz, o incluso en una ciudad de país desarrollado si te apartas del circuito de seguridad.
Con relación a vivir el momento, tengo muchas vivencias y creo que eso es común a todas aquellas comunidades en donde no hay los más mínimos recursos como para ahorrarlos y pensar en el futuro. Ese disfrute del presente, resulta paradójico para nosotros, porque con mucho menos, son más felices que nosotros,
Simplemente quería poner en el debate de como en mis estancias en Cabo Verde me he encontrado siempre muy a gusto y que quizás su insularidad y la gran población emigrante podrían tener algo que ver en ello,
También que el efecto de la violencia, marca muchísimo a las personas que la han padecido directa o indirectamente y que en países de comparten fronteras, por encima de las tensiones religiosas, se dan situaciones dispares, en algunos se aprecia convivencia sin problemas mientras en sus vecinos, las heridas del pasado parece que los han marcado para siempre.
Una característica muy africana es el tribalismo, pero incluso en eso, no somos muy diferentes. Ya decía Kant en -la crítica de la razón Pura-
" Ni la sangre de la sangre de los descendientes, lavara la afrenta recibida"
Los que somos de aldea, también sabemos un poco de eso.
