Que corra la voz del local que le proporciona al susodicho los euros para comprarse una moto que luego utiliza para atropellar a un inocente ángel.
A este tio se le debe de cerrar el grifo cuanto antes, una vez comprobado que no sabe utilizar sus ingresos debidamente. De muestra, un botón.
Salud para el chaval y ánimos para esa familia.