Hola Atnem,
Gracias por tu respuesta.
Cuando voy pasado de potencia, lo primero que hago –teniendo en cuenta que alquilo y cada vez navego en barco distinto- es ver cómo noto al barco (más ardiente, más neutro, etc.) para, en función de eso y del resto de factores (rumbo, mar, viento…), empezar a reducir fuerza (orientando, trimando o quitando trapo) más a proa o a popa. En este caso no fue así, sino que apliqué, en primer lugar, lo que el dueño de la agencia me había transmitido que, por su experiencia, mejor funcionaba: dos rizos antes de enrollar. El contexto, como apuntaba, era de F6.
En mi opinión, esa decisión no fue la correcta, ya que el barco así, incluso yendo bien escorado / sobrado de potencia y con poca ola (poco fecth), tendía a arribar. Si el viento hubiera permanecido constante, tal vez me habría planteado dar más potencia a la mayor. No fue así, sino que arreció, así que tomamos la decisión de reducir a proa. A partir de aquí terminó la prueba y pusimos motor, por los factores que comentaba antes.
Todo esto hace que no considere mi experiencia de ese día un buen “banco de pruebas” para debatir qué se debe hacer y qué no: seguí una recomendación al pie de la letra que no funcionó, y prácticamente no probé nada más puesto que, poco después de haber enrollado algo el génova, pusimos motor y se acabó. De hecho, la decisión se aceleró porque un winche de génova, el de sotavento en esos momentos

se bloqueó completamente.
Como he apuntado, mi interés no es tanto centrarme la experiencia de ese día en concreto, sino sobre la influencia de reducir génova en el carácter ardiente / blando del barco, sobre todo en relación a los dos puntos que mencionaba dos temas arriba. Disculpad si el mencionar lo que sucedió ese día –que fue el detonante de que me replanteara esta duda- ha descentrado el tiro.
Saludos,
Avante