Hace muchos años, una noche de navidad, mi padre oyó un ruido seco y splasshhh, salió del barco y andando por el pantalan, vio a un señor flotando en el agua, desde otro barco lo subió y estaba inconsciente, al poco se recuperó.
Venía contentito de una cena de navidad, tropezó, y se dio en la cabeza, aquel día volvió a nacer, siempre le estuvo muy agradecido y se hicieron buenos amigos.
Brindo por los dos

aunque hoy ya no están entre nosotros.
