Parece que no soy el único patoso de esta taberna



Yo también me caí una vez, un resbalón tonto al salir del barco y acabé entre el casco y el finger, pude salir porque el brazo izquierdo me quedo sobre el finger, el golpe en el sobaco fue fino y, a parte de esto, no perdí más que el teléfono. Desde entonces tengo un cabito colgando de la escalerilla hasta el agua para poder bajarla desde el mar.