El problema de "este país", como le gustaba decir a Forges, es el secuestro del sector náutico de recreo por parte de las autoridades marítimas y del numeroso coro de capitanes de gorra, salón y clubes náuticos, con su alambicada normativa y formalidades varias que no han hecho si no primar la exclusividad y salvaguardar intereses económicos, pero también de clase, sobre todo de clase.
Birras para todos....
