El universo celta, tan estimado y socorrido para la memoria romántica: la sacerdotisa druida Norma y su aria de invocación a la luna con una rama de muérdago como ofrenda. No es difícil compartir esas evocaciones en una noche como ésta, transparente al sonido pero velada por la niebla que, poco a poco, va emergiendo desde el suelo...
Salud,
