En la travesía entre Galapagos y Marquesas, unas 3000 millas de óceano, una pareja de italianos despues de ver como su barco de madera se iba deteriorando con el paso de los días (problema grave con la quilla), se vieron obligados a abandonarlo, abriendo los grifos de fondo para hundirlo y que no se convirtiera en un pelígro para la navegación.
Por suerte un velero inglés que pasaba por allí los siguió tres días hasta que no les quedó mas remedio que abandonar el barco y subirse al de los anglosajones que los llevaron hasta Marquesas.
Yo me pongo en su situación y me da un yuyu
