No creo que un motor de ésa potencia, por muy disparado que salga, te pueda hacer perder el equilibrio..., salvo que seas un peso pluma.
En cuanto al Honda 2.3 cv no tiene palanca de cambio sino embrague centrífugo, como un ciclomotor. A partir de ciertas revoluciones engrana la hélice automáticamente, y si no lo tienes por mano tampoco es que sea excesivamente sencillo calcular la arrancada para cortar el gas en aproximaciones.
La ventaja del Honda es que arranca siempre a la primera sin el menor esfuerzo, se refrigera por aire (menos mantenimiento) y es ligero.
El inconveniente, a mi criterio, es que es más ruidoso de lo que acostumbran a ser los pequeńos motores de cuatro tiempos.
Cualquiera de los que citas te puede dar la satisfacción que del motor esperas.
Saludos
