Tremenda orzada con el Spi
Rondas para todos.
Nos pasó este verano, y desde entonces no hago más que repasar lo que ocurrió, porqué pasó, si hubo algo que lo empeoró o cómo hubieramos podido evitarlo.
Participábamos en una regata de club junto con otros 15 o 20 barcos. En el Serviola íbamos tres, y teníamos un recorrido costero, ida hacia el sur, vuelta hacia el norte.
El viento primero fue flojo, pero luego entró del sur y fue subiendo desde de los 10, de los 14 y de los 17 reales. Teníamos que ganar barlovento para tomar la baliza. Ya estábamos bastante atrás y la escora era lo bastante pronunciada y constante para obligarnos a tomar un rizo. No hicimos como Manuel Luis. Fuimos mucho más rápidos y nos salió bien. Seguimos ciñendo y dando bordos hasta doblar las balizas en penúltimo lugar.
Volvíamos hacia el norte y ahora el viento entraba justo por la aleta. Teníamos 14 nudos de aparente y el gps marcaba 6, e íbamos penúltimos.
Éramos tres para llevar el barco, el viento venía de la dirección perfecta y teníamos poca ola y agua por delante. ¿No dicen que los temporales hay que correrlos?, Pues ya está: a poner el Spi.
Una visita rápida a la proa para poner el tangón por estribor y traer braza, escota y driza a la bañera. Los barber cazados, y,
ARRIBA EL SPI !!!
Cobramos braza, cazamos escota y el spí empieza a portar. No nos dio tiempo a trimarlo.
Un balaceo a estribor, un balanceo a babor, nuevo balanceo a estribor y entonces el barco se tumbó completamente a babor y se fue en una escorada y orzada terrible. El agua no sólo pasó la regala sino que llegó a los bancos de la bañera. El palo se puso horizontal. No sé dónde me sujeté ni cómo Ignacio evitó caerse al agua. El caña gritó lo evidente: LARGAR TODO !!!
Largé de golpe unos cuantos metros de braza, pero no fue suficiente. Largué la braza en banda y el barco se fue adrizando todavía con todo el viento de través. Pudimos ponerlo de nuevo al largo y recoger el spi con su escota por debajo de la mayor y seguir navegando.
El susto fue morrocotudo. Faltó poco para que alguno se hubiera caído al agua y para que el agua entrara en el tambucho y fue todo muy rápido. Desde que subimos el spí hasta que estuvo recogido apenas pasaron dos minutos. Pero eso sí: acabamos la regata aunque llegamos los penúltimos.
Me pregunto porqué se iniciaron los balanceos y si son frecuentes y cómo pueden evitarse.
Me pregunto con cuánto viento subís o mantenéis el spi, y si os habéis llevado sustos parecidos y cómo habéis hecho para rehaceros con el control del barco.
En fin. Una cosa nos ha quedado clara: De momento, el spí con 9 nudos, máximo. Y luego, ya iremos viendo.
Abrazos,
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Newton
El movimiento se demuestra andando.
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