En estas fechas todos nos hacemos propósitos de la enmienda, es el momento de tirar por la ventana lo malo y planear cosas buenas. Siempre nos deseamos lo mejor los unos a los otros para el próximo año.

Pero nunca nos acordamos de un amigo común que todos tenemos: el o la mar. Da pena ver como se degrada paso a paso y nosotros nos vamos acostumbrando a que así sea. Es fácil decir que poco se puede hacer y que la culpa es de alguien intangible al que no podemos doblegar.
Pero hoy me he levantado romántica y optimista

; creo que cualquier vaso de agua hace océano. Se me ocurre elaborar una lista de lo que todos podemos hacer para contribuir un poco a que siga siendo tan hermoso como cuando nos enamoramos de él. Se me ocurre esto, pero cada cual que aporte su idea.
- Salir a pasear por la playa tras un temporal a recoger las basuras que vomita el mar. Es una actividad física e intelectual estupenda.
- Recoger colillas de la arena y amontonarlas en el paseo, con un cartel. Quizás a alguien se le caiga la cara de vergüenza.
- Evitar plásticos sueltos por cubierta que se puedan volar y caer al agua.
Seguir vosotros con la lista. Seguro que se os ocurre algo.
Y si a alguien le apetece leer mi pequeño homenaje a este medio que a todos nos une,
que lo haga aquí.
Felices vientos a todos
