Pues el Alea ya está dispuesto a las puertas del frío. La verdad es que Chile nos recibió lluvioso y frío, como anunciándose duro; pero aquí llega el verano y llevamos días de sol y temperaturas más que agradables; zapatos llevamos, pero vamos de manga corta y cervecita en la bañera.
Eso sí, nosotros ya estamos con el armario listo para estas latitudes y en unos días volvemos a navegar para descubrir estos lares.
Ya sabéis, si alguien se anima a acompañarnos, hay dos camarotes esperando!
