En EEUU los abogados viven mucho a costa de reclamar sobre productos con instrucciones de uso incorrectas.
Llegaron a poner instrucciones casi ilegibles en las bolsas de los palillos individuales indicando cómo se usa dicho palillo.
Ahora es moda poner estupideces en las etiquetas de las prendas de ropa o en los tiquets de pago de los restaurantes.
"Estos romanos etán locos" decía Obelix, pero no conocía EEUU


