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Predeterminado Re: Heroes Españoles (Relacionados con el mar) olvidados

Aun a riesgo de ser expulsado de este antro por pesado, hoy hablo de el Capitan general del Mar D. Juan de Austria. Precisamente el 15 de Enero pero en 1568 era nombrado en tal cargo y ese mismo dia Felipe II ordena la construccion de la galera real, Capitana de Lepanto, pensada precisamente en Don Juan.

Me ha parecido interesante, ya que tambien confluye en la Guerra de Lepanto, que hemos iniciado con D. Alvaro de Bazan.

Como curiosidad, tenemos en la actualizad el tercer tercio de la legion bajo el nombre de D. Juan de Austria con sede en Viator (Almeria)

De nuevo texto extraido de un magnifico articulo publicado por ABC

http://www.abc.es/espana/20141007/ab...410061723.html

Como si de una historia de la factoría Disney se tratara, don Juan de Austria, héroe de la batalla de Lepanto y uno de los pocos españoles inmunes a la leyenda negra, pasó en pocos años de ser un niño huérfano criado en las calles de Leganés a ser el hijo reconocido del emperador Carlos V.

Entre las muchas infidelidades de Carlos I de España, que tuvo al menos cinco hijos fuera del matrimonio, destaca la historia de don Juan de Austria. Su madre, Bárbara Blomberg, era una dama alemana que Carlos I conoció en 1546 cuando acudió a la Dieta Imperial en Ratisbona. Y aunque el emperador del Sacro Imperio Germano y Rey de «las Españas» no reconoció al niño como hijo suyo a su nacimiento, sí se preocupó de que recibiera una educación acorde a su Condicion.

El niño fue bautizado como «Jerónimo» o «Jeromín» Sobre su fecha de su nacimiento se desconoce si fue en 1545, como pensaban sus contemporáneos, o en 1547. No en vano, en el perfil que Henry Kamen hace del general español en su libro «Poder y gloria: Héroes de la España imperial» se destaca la obsesión del hermano de Felipe II por aparentar repetidas veces menos años de los que tenía. Así no es sorprendente que las fuentes se muestren siempre contradictorias. De lo que no cabe duda es que el niño fue bautizado como «Jerónimo» o «Jeromín» debido probablemente a que la madre se casó al poco tiempo con Jerónimo Píramo Kegell. Era, en consecuencia, una forma de guardar las apariencias.
Sin embargo, Jeromín rápidamente se trasladó a España por expreso deseo de Carlos I. Su mayordomo, don Luis de Quijada, llegó a un acuerdo con Francisco Massy, violista de la corte imperial, casado con una española, Ana de Medina, por el cual a cambio de cincuenta ducados anuales se comprometía a educar al niño en Leganés, donde su esposa tenía tierras. En Leganés el hijo natural del emperador que dominaba media Europa participó como uno más de los juegos infantiles en las calles de esta localidad.


En el verano de 1554, don Luis de Quijada consideró que la educación del hijo del Rey no cumplía con las condiciones firmadas y trasladó al niño a Villagarcía de Campos (Valladolid). Su esposa, doña Magdalena de Ulloa, se hizo cargo de su educación, auxiliada por el maestro de latín Guillén Prieto, el capellán García de Morales y el escudero Juan Galarza.

Aunque nunca lo reconoció públicamente en vida, Carlos I de España a su abdicación en 1555 concedió la Orden del Toisón de Oro a Jeromín y dejó escrito en su testamento: «Por cuando estando yo en Alemania, después que enviudé, tuve un hijo natural de una mujer soltera, el que se llama Jerónimo». Ya en el Monasterio de Yuste, el Rey ordenó a don Luis de Quijada que fuese a vivir al pueblo extremeño y pidió conocer al niño en persona.

Felipe II ordenó que le cambiaran el nombre por don Juan de AustriaPero hubo que esperar hasta la muerte del emperador para que Jeromín conociera su auténtico origen. Felipe II se enteró de la existencia de su hermano por el testamento y se reunió con él a mediados de septiembre de 1559 en Valladolid. El Monarca, siguiendo las indicaciones de su padre Carlos, reconoció al niño como miembro de la Familia Real. No en vano, el testamento de Carlos I dejaba el resto de detalles, como por ejemplo la futura posición en la corte del joven, en manos de la benevolencia de Felipe II. Por lo pronto, ordenó que le cambiaran el nombre por don Juan de Austria, que consideraba más masculino, y le otorgó casa propia, a cuyo frente puso a don Luis de Quijada.

Héroe de la batalla de Lepanto
Con los años don Juan de Austria se convirtió en un fiel reflejo de lo que había sido su padre y de lo que nunca pudo ser Felipe II: un hábil jinete, un rápido espadachín, un hombre desbordante de ánimo y un amante de la guerra. Tras sofocar la Rebelión de las Alpujarras –donde su tutor Luis de Quijada sacrificó su vida para salvarle durante una emboscada de los moriscos–, don Juan de Austria se postuló para encabezar la coalición cristiana que pretendía hacer frente a la temida flota otomana.


Supo compensar su poca experiencia dando voz a consejeros más curtidos Felipe II no puso impedimentos a que su hermano alzara el estandarte de la Santa Liga, pero la decisión corrió directamente a cargo del Papa Pío V que tenía al joven general por un designado de Dios. Don Juan de Austria tuvo un ejercicio perfecto en la batalla de Lepanto. Empleó su afable carácter para mantener en calma las tensas relaciones con Venecia y supo compensar su poca experiencia –solo tenía 24 años– dando voz a consejeros más curtidos en la mar como el irrepetible Álvaro de Bazán que con sus acciones en la retaguardia solapó las brechas.

Amplio aqui el relato de ABC con algo mas de informacion sobre la intervencion de Juan de Austria en la batalla de Lepanto
La Liga Santa fue un proyecto que, desde 1568, había alentado el papa San Pío V y respecto al cual Felipe II era reacio. En el año 1570, sin embargo, resuelta prácticamente la cuestión de los moriscos, Felipe II aceptó unirse a Venecia y el Papado contra los turcos. A la monarquía española le interesaban objetivos cercanos como Túnez, pero los otros coaligados se inclinaban por la defensa de Chipre, atacada por Selim II en el verano de 1570. Aunque no pudo determinar el objetivo de la flota, Felipe II sí impuso el mando de don Juan de Austria.

La Liga se firmó el 20 de mayo de 1571. La noticia llegó en junio a Madrid, y el rey se demoró veinte días para redactar las instrucciones concretas que debía llevar su hermano. De nuevo, pondría a su lado personas de confianza a las que continuamente debía consultar; entre ellos, Luis de Requesens y su compañero de Alcalá de Henares Alejandro Farnesio. La flota española se reunió en Barcelona, donde don Juan de Austria tuvo que esperar hasta el 20 de julio para que llegaran sus sobrinos, los archiduques Rodolfo y Ernesto, a los que trasladó hasta Génova. La flota llegó a Nápoles el 8 de agosto para avituallarse. Pío V mandó a don Juan el estandarte de la Liga, quien lo recibió solemnemente en un acto celebrado en la iglesia de Santa Chiara. A finales de agosto, la flota llegó a Mesina, donde se concentró la armada de la Liga. Allí don Juan pasó revista y recibió el jubileo, con el resto de los miembros de la Armada.

Don Juan de Austria convocó consejo de guerra en su nave capitana para decidir el curso de la acción. Famagusta había caído a principios de agosto. Una derrota de la Liga significaría dejar absolutamente desprotegidas las costas mediterráneas de España e Italia frente a los turcos. Don Juan defendió la idea de una guerra agresiva: buscar a la flota turca allá donde estuviera y destruirla; este era el plan apoyado por marinos expertos, como Álvaro de Bazán. Don Juan consiguió imponerse frente a las posturas más moderadas, y el 15 de septiembre la flota salió de Mesina en dirección al Mediterráneo oriental.

La batalla se libró el 7 de octubre de 1571 en el golfo de Lepanto, donde los turcos se habían refugiado. Las galeras bajo el mando directo de don Juan se situaban en la parte central de la formación.

La actuación de don Juan de Austria fue decisiva para la victoria de la Liga, por su resuelta búsqueda de la victoria y su valentía personal en este tipo de batallas, mezcla de naval y terrestre pues una vez abordadas las naves se luchaba cuerpo a cuerpo. Así lo señalan historiadores como Braudel o M. Fernández Álvarez, y testimonian contemporáneos como Miguel de Cervantes.

Para los turcos, Lepanto significó la pérdida de su armada, siendo la peor derrota sufrida por el sultán desde la batalla de Angora (1402), y una amenaza inmediata de invasión de sus territorios. Para la monarquía española y las repúblicas italianas, alejó el peligro que representaba el turco en el Mediterráneo Occidental. Además, se produjo una ganancia inmediata en forma de botín, obteniéndose un impresionante número de galeras. Con ellas, la flota española se hizo la más poderosa del Mediterráneo, si bien no pudo explotar esa ventaja debido a la escasez de remeros. En efecto, don Juan de Austria liberó a los cristianos que remaban en las galeras turcas (se calcula que eran unos 15.000) y, además, a los galeotes de las galeras españolas que actuaron lealmente en el combate


Alzado como héroe en toda la Cristiandad, el joven general fue elegido gobernador de los Países Bajos españoles en 1576 por Felipe II. Un laberinto político del que no supo salir y que le labró la desconfianza de su hermano, quien empezó a sospechar que el héroe de Lepanto tramaba arrebatarle la Corona.

En poco tiempo, Don Juan se encontró aislado políticamente, sin las tropas ni el dinero necesarios para sofocar la rebelión en Flandes. Al conocer la muerte de su secretario Juan de Escobedo en marzo de 1578, quien había viajado a Madrid a pedir más recursos, don Juan entró en un estado de depresión, al tiempo que contraía la enfermedad del tifus. Su estado de salud se agravó a finales de septiembre, estando en un campamento en torno a la sitiada ciudad de Namur (Bélgica). Algunos historiadores han apuntado a que la causa final de su muerte fue desangrado tras una operación fallida de hemorroides. El día 28 nombró sucesor en el gobierno de los Países Bajos a su sobrino Alejandro Farnesio. Y escribió a su hermano, antes de morir el día 1 de octubre a los 31 años, pidiéndole que respetase este nombramiento y que le permitiera ser enterrado junto a su padre.

El cadáver de don Juan de Austria fue llevado a España, después de ser seccionado en tres partes para evitar que pudiera caer en manos enemigas, y actualmente reposa en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Editado por coronadobx en 15-01-2015 a las 23:44.
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