Hay soluciones intermedias.
Con veinte años, levanté la que habría de ser mi casa los siguientes 15 años. hoy en día no sería capaz de afrontar una mínima parte- no solo por el esfuerzo, sino por la concentración- ahora tengo muchas más cosas en la cabeza
aquello me sirvió para aprender la libertad que te otorga la autosuficiencia y también para comprobar que no podría ser un especialista en todo, que me salía más a cuenta "vender mi tiempo" en donde era más competitivo y pagar a otros que me ayudaran. - aprendí las ventajas de la organización (y también la dependencia que conlleva y la perdida de libertad)
mi sueño de construir, no es t para ahorrarme dinero- es obvio que puedes encontrar barcos excelentes a precio de ganga. me interesa mucho más vivir el proceso y poder materializar algo que encaje con los diseños que a lo largo de mi vida he ido imaginando en mi cabeza, muchas veces de forma terapéutica, para ocupar mi pensamientos en algo ilusionante, cuando las preocupaciones me angustiaban.
últimamente he vivido en mi entorno la experiencia de como el tiempo restante de una vida, el que se había asignado para los sueños aplazados se acortaba repentinamente y en la mayoría de los casos, apenas quedó tiempo para reasignarlo a las despedidas. sin embargo, ya tengo asumido que aunque eso me pase a mi, por ahora no voy a renunciar a soñar con la calita griega - espero que cada día más cercana y compartida con alguno de vosotros- y en volver a visitas aquellos sitios al otro lado del charco donde un día hace ya tiempo levanté el fondeo, deseando volver con más tiempo.
en el entorno de esos sueños, hay un sitio -incluso físico- para materializar una construcción- aunque solo sea - como decía el admirado Simbad- para tocarles las pelotas a los ingenieros.
