Hola !!!
Creo que tras "gobernar" la euforia inicial por haberse decidido a dar este gran paso, hay que mantener el corazón caliente y la cabeza fria. Es un gran barco (yo tuve uno unos cuantos años

), con las limitaciones propias de su eslora y época, pero que precisa de una
revisión total, a fondo , antes de una aventura como esa. Una vez que el barco esté listo, lo tendrá que estar el navegante que, al final, es quien pondrá los límites.
¡muchas suerte¡



