
Nosotros hace dos años.
Navégalas todas sin temor.
Poco viento, lugares sorprendentes y mar estupenda.
En cualquier puerto/rada te ofrecerán rápidamente boya a precio muy razonable y con servicio gomone cuando quieras (te dan el movil).
Lugar interesantísimo con gente entrañable, auténtica y divertida.
Comerás bien.
Poco guiri.