Sin conocer los entresijos de las circunstancias que llevan a la concesionaria al Concurso de Acreedores ( que suele ser causa de rescisión anticipada de la Concesión administrativa), cualquiera previsión, simulación, plan de negocio, estudiado antes dl "crac" que ha supuesto la actual crisis económica global, dificilmente podía prever, ni que fuera por aprximación, las desviaciones que ha supuesto en las cifras de facturación, ya sea por cesión del uso durante toda la duración de la Concesión, ya sea por alquiler.
Cuando se trata de eliminar gastos no imprescindibles y ajustar nuesytro nivel de vida a la triste realidad y no a la fiesta mayor que nos vendieron los poderes fácticos, el barco es lo promero a sacrificar, y los derechos de manutención y amarre lo primero que desearíamos poder perder de vista.
Que ello ocurra en pliegos de condiciones redactados hace diez ańos puede tener excusa, pero que en la actualidad tanto alguna administración como alguna empresa se atrevan a manejar cifras absolutamente desfasadas al momento actual, sin dar la menor lectura al creciente número de plazas vacías que ya no se ocuparán en puertos donde antes no cabía una aguja

me sorprende sobremanera.
Si la empresa concursada pierde la Concesión, quien le haya adquirido los derchos para ocupar el amarre durante todo el período de la misma, tiene efectivamente un grave problema, ya que puede verse sin el derecho de ocupación adquirido y posteriormente rescindido, y con un crédito ordinario, posiblemente incobrable, contra la concesionaria insolvente.
Deseo la mejor suerte en la solución d tan peliagudo prblema
Saludos
