Navegando en la niebla
sin olas, sin Luna, sin Mar
hacia el infinito silencio.
Navegando en la noche
sin viento, sin Polar, sin sal
hacia el lejano horizonte.
Navegando sin rumbo
sin gobierno, sin cartas, sin compás
hacia la negra, negra noche.
Sólo una musica de cello
sólo una dulce melodía
sólo una ligera brisa.
Así debería ser la muerte.
Así la sueño, así la deseo.
Un velero que se aleja
y un hombre viejo al timón
sin testigos ni llantos
con la dignidad intacta.