He estado varias veces en Sant Antoni. Algunas en temporada muy baja (Diciembre/Enero). Otras en primavera. Afortunadamente nunca en verano, y digo afortunadamente porque me puedo hacer una idea del ambiente. Nada contra los vecinos, la verdad es que nunca tuve ninguna queja, pero el ambiente "turístico" es de vergüenza propia y ajena.
También he visto el circo de las boyas de la bahía. Un día me dí una vuelta de reconocimiento y también me dió una impresión bastante penosa.
Yo creo que en casos como éste (y supongo que el famoso canal de la fontana, y otros) hay que regular lo público porque de otra manera determinados grupos se organizan para apoderarse de ello con maneras más o menos mafiosas.
Cierto es que el resultado no debería ser que alguien se lucre con ellos, y que el poder público al que le corresponda debería asegurar que eso no ocurre. Pero que se establezca un sistema de limitación de acceso, y de vigilancia, y de pago por uso de esos recursos públicos, me parece en principio de sentido común
