Pues a mi me ha pasado lo mismo. Nunca me había quedado con la segunda parte. Resulta que se raja y vuelve sin navegar más de 30 millas.
Los que volvieron, no lo hicieron por miedo a las olas. Antes de partir ya se habían tragado unas cuantas rascas y sabían perfectamente que se llevan mejor los golpes de mar, que los golpes de la vida.
La mayoría, nunca podría llamarles cobardes, a fin de cuenta se puede navegar de muchas maneras. Hace años conocí un jubilado de Gales, que sólo salía al mar con calma chica y no tenía el menor reparo en volver de arribada al sentir una floja " brisa canaria" . Llevaba un tiempo en Lagos - Algarve- y llegar hasta allí desde su puerto le había llevado dos años costeando de puerto en puerto sin escatimar tiempo para catar la cerveza de todas las tabernas en donde hacia escala. Compartí arribada con el un invierno, esperando dar el salto para cruzar a Canarias y de allí al Caribe. Nunca me sentí mejor marinero. Cada uno a su manera entiende el mar como le de la gana. Si acaso, yo le sentía admiración porque el levaba dos años y yo tenía que apurar el paso para hacer la ruta que tenía prevista y hacer el tornaviaje a principios del verano para ponerme a currar y llevar dinero a casa para criar un hijo.
No creo que sea una cuestión de gallardía. No se quien es más valiente. Se mueren más en el andamio, en la autopista camino de la oficina, que fondeados en una calita griega.
para mi los héroes en este momento son los que están intentando por encarrilar la vida de su familia, sacrificando su libertad, su propio disfrute, por hacer lo humanamente posible por ayudar,
Conozco alguno que ha estado ahorrando, preparándose para partir y ya jubilado le toca esto y en vez de estar fondeado calentando los huesos desgastados por una vida de duro trabajo, ahora están liados todo el día ayudando en comedores sociales y bancos de alimentos.

por ellos,