Victoria, celebro vuestra decisión de regresar. Por supuesto os incumbe a vosotros hacer balance de lo que ha representado ésa aventura, que sin duda supondrá un antes y un después en cada miembro de vuestra familia.
Dicho ésto solo queiro hacer una reflexión: Una travesía del Atlántico correctamente planificada, con el barco y tripulación adecuada dura aproximadamente entre tres y cinco semanas en función del modelo de barco y de las condiciones encontradas.
Sin el menor ánimo de polemizar y con la única intención de concienciar sobre la magnitud del proyecto, hace ahora un par de años me atreví a opinar que ni el barco, ni el peso y volumen de cuanto se pretendía embarcar en el mismo, ni la tripulación, ni los antecedentes sobre preparación y experiencia, me parecían aconsejables para tamaña proeza.
La reprobación fué general,y una vez más las elucubraciones de sofá apagaron al pragmatismo de lo que es real, y lo colaquialmente correcto de animar a alguien a que haga lo que a uno mismo ni se le pasaría por la cabeza, primó muy por encima de lo que cualquier experto navegante jamás cuestionaría.
Recopilando todo el cúmulo de incidencias y decisión final, quizás se acerque el momento de hacer una valoración crítica de si tanta euforia estaba justificada, o de si Hubiera sido de mayor utilidad para tomar decisiones consejos más acordes y realistas con lo que ibais a encontrar.
Mis mejores deseos para vuestro viaje de regreso

