Cita:
Originalmente publicado por Tahleb
No me dolía nada, nada me inquietaba, no tenía hambre, ni sed, ni ningún deseo específico. Estaba en paz .
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Me encanta esa sensación de paz interior.
Creo que el mar (no desde la costa) y la montaña facilitan el que seamos conscientes de ello y, si estamos solos, el disfrute se alargue ante la falta de distracciones.

