Yo soy uno de esos que cita el admirado Simbad,
Uno de los que andan por aquí y babean con los Bastevaer.
Siento reconocer que al verlos, tengo debilidades sobre la verdadera fe.
Supongo que ocurre como cuando sin querer faltarle a la Almiranta, a uno se le va el cuello cuando ve una popa portentosa.
Incluso al de plástico no le haría ascos
