Una de las "bandas sonoras" más repetidas en la muy soviética "Radio Moscú" de los años setenta,
Ni siquiera un ruido se escucha en el jardín,
Todo está quieto hasta el amanecer.
Si sólo supieras cómo son queridas por mí
Estas noches tranquilas de Moscú.
El río ondula y se queda quieto,
Todo de luna plateada.
Se oye una canción y luego desaparece,
En estas noches apacibles.
¿Por qué, querida, miras con desconfianza,
con la cabeza baja?
Es difícil expresar y también callar
Todo lo que siente mi corazón.
Salud,
