Hace años compartiendo arribada durante un invierno con una pareja de navegantes americanos que tenían un pilothouse de acero holandés, pude notar esa sensación que describe Iperkeno.
Por aquel entonces yo navegaba en un Norwind 38 y organizamos algunas cenas en cada uno de los barcos.
Ademas del generoso puntal del velero de mis vecinos, la eslora debía de ser de unos 50' . Teóricamente tenía menos alojamiento ( el Norwind tenía dos literas dobles en popa y una en proa, el de mis vecinos una sola en proa y otra en popa, La sensación es que estabas en una casa, que podías vivir con todas las comodidades, con lavadora y secadora, generador portátilizadora, nevera enorme como las de casa.
Yo mido 1,90 cm y me di cuenta que ya no tenía que estar encorvado, que podía estirarme y no golpeaba con la cabeza en el techo. a todo se acostumbra uno, incluso a encajarnos en los pocos espacios que dejan los muebles de un barco y apretarnos para comer o dormir, pero cuando se trata de vivir con comodidad durante una larga temporada, el espacio se agradece mucho.
