Yo soy de los que partirá, si todo va bien, cuando llegue la jubilación, entre otras cosas por las ataduras económicas. (no me parece bien dejar las deudas a mis hijos, jejeje)
Pero coincido en lo de que no hay que exagerar, que situaciones dramáticas las hay en todas partes, si no, mirad las noticias de desahucios a diario, y de gente que ha hipotecado TODA su vida, por un negocio que no ha funcionado...
Yo creo, honradamente que, para todo hace falta un poco de suerte.

