Re: Un relato marinero
19:00 HL A TODO TRAPO
Estamos navegando por el bajo Maresme, a unas 10 millas de Barcelona. Atrás ha quedado la Costa Brava, ahora solo hay arena y largas playas. Mayor y Genova, haciendo bordos porque a la altura de Blanes nos ha rolado el viento y ahora lo tenemos de W total. No he querido seguir a rumbo directo hacia ibiza porque si nos alejamos de la costa nos vamos a comer toda la mar de Norte que hay en el canal. Lo hemos hablado con las Bretonas y estaban de acuerdo:
Vous c'est le capitain (que te lo crees tu), pas de problem, vous connaissez le lieu...
Rápidamente me han recogido el código 0, o el “bomber” como le llamo yo, porque en realidad no es exactamente un código 0, tiene 110 m2 de lona que permite empopar más, sin llegar a ser un spi.
Y con la misma rapidez, hemos trasluchado y desenrollado el genoa -como dicen ellas-.
Comimos unos bocatas sobre las 14:00 y ahora hacemos 8 nudos, pero como Dios, porque a esta distancia de la costa apenas hay mar, solo una olita de tierra y alguna de fondo por el otro lado. Me dispongo a preparar la cena. Omelettes au pomme de terre, (tortilla de patatas). No es por que lo diga yo, pero la tortilla de patatas en el barco, la tengo bastante por la mano. El truco esta en no ponerle sal a las papas. Con lavarlas con agua de mar después de cortarlas es suficiente. Pues eso, que estoy yo con mi sartén y las bretonas a la caña. Asomo la cabeza por el tambucho y les pido un poco menos de escora, porque los meneos con la sartén son delicados. No problem, me giro y escucho como abren escotas suavemente y el barco gira unos grados, la escora casi desaparece y me dispongo a los malabares de la tortilla. Una vuelta y otra vuelta y ya está. Joer como domino la tortilla, casi tanto como estas tias el barco. Me tengo que enterar de que pasa aqui porque esto no es normal. Ya esta la tortilla, tres partes y a los platos. La Vero baja y me ayuda a poner la mesa. Cenaremos fuera porque la noche no es del todo fria. Enciendo las luces de navegación y les saco una botellita de blanco Marqués de Alella que tenia en la nevera, para darle un poco de alegria a la velada..Brindamos por el l'Aila y sus “equipiers” y nos llantiamos la omelette con pan con tomate, a lo catalán. Las bretonas flipan. C'est bonne, c'est bonne....Y aprovechando la coyuntura voy yo y pregunto:
-¿Como es que sabéis de velas y veleros?. ¿dónde aprendisteis?.
-Antoinette me responde: hemos sido equipiers en Rute du Rhon, je fait 2 Atlanticos y Vero 3, Nos conocimos en la Rochelle haciendo vela ligera hace 10 años, y desde entonces procuramos navegar juntas siempre que podemos. Tu barco es un buen barco, no es porqué sea francés (se me ha olvidado deciroslo al presentaros el l'Aila: es un Jeanneau de 49 pies). Además, me dice la Vero, este modelo es el “Perfomance” que es el verdadero 49 pies, porque los standart los caparon para el crucero, ya sabes, menos palo y menos quilla.
-Ahhh. Jo, sabéis más que yo de mi barco.
-Y lo tienes muy bien cuidado, aunque la grand voile, la grand voile es un poco...
-Si Vero, si, esta veterana pero puede aguantar sino la apretamos mucho.
Ok. capitain, la grand voile con cuidado, ok., ok.
Y la conversación sigue sobre veleros, que si las popas anchas, que si crucetas atrasadas, que si burdas etc. lo de siempre entre navegantes....
Continuará
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