
RELATO MARiNERO SEGUNDA PARTE
HOLA, Soy A.-, los que me conocéis ya sabéis quien soy. Los que no me conocéis, tenéis que ir al otro hilo, donde están mis antecedentes (Relato Marinero), y de paso os leéis todo el relato anterior -solo los posts del Relato, ojo.....-, para poder coger el hilo del presente y, simultáneamente, actualizar vuestra culturilla náutica, procedimientos de comunicaciones radioeléctricas, wp, marcadores etc....
A lo que íbamos, Después de mi triunfal llegada a Melilla, los días se sucedieron con muchísima rapidez: del camarote de proa al baño, del baño al camarote de proa.... La Carmen no me dejó hasta el 3r día, y porque el tanque de aguas sépticas ya empezaba a oler, que sino, todavía estoy ahí. En el puerto estaban mosqueados, de vez en cuando venia un morito con pizzas y tal.
Lo que me sucedía es que llevaba mucho sueño atrasado...
Tanta guardia...., ni convenio SCTW ni nada, que los del chárter vamos así de pringaos. En fin, y que el l'Aila merecía un descanso...
El caso es que nos habíamos quedado solos en el l'Aila mi Carmen y yo, porque no os he contado -pero os lo explico ahora-, que Veronique y Antoinette se fueron con Mohamed , a un hotelito en el desierto marroquí. Son 3 días de viaje, pero se hacen en todo terreno y es muy chulo, y por cuatro cuartos -
(aprovecho para hacer publicidad encubierta, que el hotel es de unos colegas de Sabadell
)-.
Ojo, que esto del viaje con el Mohamed no es lo que parece, que ya estáis algunos/as elucubrando cosas raras.
El viaje se lo organicé a las bretonas, cuando salimos de Cartagena, porque -comercial que es uno-, yo asesoro a los clientes y tal y cuando me preguntaron como podían conocer el desierto -después de explicarles que a Africa no se llega cada día, que es una oportunidad etc-, pues cogí el Thuraya -que siempre llevo en el barco por si acaso, para temas comerciales claro-, y contacté con mi tio T., el de Melilla y éste a su vez con el Hasan -que es su socio-, y este a su vez con el......., en fin, hasta llegar al Mohamed, que se presentó en el Noray con el Toyota. En fin, la venta cruzada...
Yo le puse a mi tio T. una sola condición: el guía tenia que ser más feo que quicio, porque con lo que le había costado a mi menda reconducir el tema de las bretonas, solo faltaba ahora que me trajese un guía a lo “Pasión Turca”.. ...Mi tío T., que es más listo que el hambre, fue “filtrando” la condición, total que cuando llega el Mohamed, va y me suelta:
-Holaaaa paisaaaa, ¿¿¿Tú ereees el marinero sobrino de Teee??? Huyyyy , que alto y que guapo......
O sea, sin problemas, la Vero y la Antoinette en buenas manos...
Además, el Mohamed es hijo de un coronel del ejército marroquí -puro macho-, que los contactos de mi tío no son cualquier cosa...Con lo cual, la cobertura era total.
Antes de desarmar el Thuraya y aprovechando cuatro créditos que les habían sobrado a las bretonas, contacté con mi colega Al. de l'Estartit (Girona), a quien pasé todos los contactos y salidas que había tenido que aplazar -por mi precipitada salida de Palamós-, asi como las que me iban entrando, para que hiciese él los servicios, así no dejaba colgado a nadie -cumplidor que es uno-, y más sabiendo como sabia, que la vuelta a Palamós se iba a demorar bastante -por razones que luego explicaré-.
A todo esto, la Vero y la Antoinette, que estaban contentísimas con la idea del viajecito al desierto, llamaron a París, a 2 amigas más, para que les trajeran los pasaportes, y de paso, se unían a la comitiva. Y aprovechando que el Sena pasa por París, las parisinas volverían en el barco, compartiendo el gasto, con lo que el viaje de vuelta les salia a las bretonas por 4 chavos, y, sin poner un euro, se pagaban la excursión al desierto, que las bretonas tienen pasta, pero son muuuuuy....negociantas, y más si van debidamente asesoradas....
Y asi fue como el Mohamed y las 2 gabachas se subieron al Toyota y se fueron al aereopuerto a recoger a las parisinas. Y de alli al desierto. Y yo y la Carmen, como 2 sufridos charteristas, pues a “controlar” el barco.
Como decía, hasta el cuarto día “no me dió tiempo” de baldear el L'Aila.
El quinto dia presenté en Capitania los papeles. Acojonante el precio del amarre. Pensaba que se referían a la Aileta, pero no, por el precio de una hora en ibiza, el l'Aila podía estar todo el mes en Melilla.
Y con tan buenas noticias, empecé a recuperar fuerzas y me decidí a hacer unos bordos por los alrededores, para comprobar el estado del barco. Que si Cala Blanca, que si Cala Tramontana, etc, lugares en aguas territoriales marroquíes, pero donde hasta la fecha se ha podido fondear durante el dia, sin necesidad de despacho o visado previo. (al menos no me consta ninguna incidencia grave en ese sentido).
Hago aquí un paréntesis para recordar a nuestros queridos lectores transmediterranistas, la obligación que tenemos de despachar barco y tripulación con las autoridades locales. De hecho, no tiene nada que ver si el pais que visitamos sea firmante del tratado de Shenghen o no. En Grecia, por ejemplo, que si es firmante de ese tratado, siempre he ido a solicitar el oportuno despacho de entrada, de barco y tripulación. O en Croacia donde esa obligación también existe, aunque no es firmante de Shengen, pero se espera que lo sea este año. La costumbre es que si pernoctas tienes que despachar entrada. Es un rollo que te hace perder al menos dos mañanas, (la del despacho de entrada y la del de salida), pero es lo que hay. O eso o contactar con un Agente que nos prepare la recalada. (a veces no es caro y nos ha solucionado muchos trámites).
Cerramos paréntesis y continuamos. Andaba yo probando el barco, que no os penséis que esto son vacaciones. Unos parajes de ensueño, aguas cristalinas, etc. con poca demanda y mucha oferta, lugares que -tengo que reconocer-, me distraían de mi cometido en el mantenimiento del l'Aila, pero que entre baño y baño me permitían raspar la obra viva de mi Carmen, perdón, del l'Aila...Por supuesto que las calas las localizaba poniendo los oportunos marcadores en los correspondientes wp que la Carmen me señalaba.....
Y fue así como al 6º día de la recalada en Melilla, al atardecer, volviendo de una de esas calas de ensueño, que habíamos compartido con 3 motoras melillenses, lo que vi me dejó atónito....
Continuará.....