Nosotros tenemos un fantasma "fijo". Y, valga la redundancia, es un fijo en el barco. Mejor y más sencillo invento náutico no lo he visto en la vida. A nada que sople el viento, te mete un chorro de airecito fresco al interior que hace de las siestas una delicia, y además refresca la cabina más que bien.
El ventilador no lo he probado nunca, así que no te puedo contar ná de ná.

Embat