Re: Relato Marinero 2ª parte
El alba.
Sin palabras.
Pasado el chubasco, todo volvía lentamente a la normalidad.
En el barco no entró más agua, que la que coló por el tambucho, a pesar de estar cerrado.
La bomba de achique automática la escupió.
El “informe de daños” era breve, voló una antena, con lo que una radio, la de más alcance quedaba inutilizada en emisión, aunque no el canal 70 del distress porque su antena continuaba en su sitio.
Después de arranchar un poco el barco (todos los libros) y recoger el pequeño pararrayos improvisado que nos había hecho las veces de toma de tierra (el ancla de respeto y su cadena), -aunque no sabremos nunca si sirvió de algo-, y antes de que se hiciese de día, logramos recoger el aro y la rabiza. Nos hizo ilusión porque era algo nuestro que recuperábamos, y además, pues no me habría gustado que alguien encontrase un aro con el nombre de nuestro barco.....Era como decirle a la tormenta: me quisiste quitar algo, pero no pudiste....
El motor volvió a arrancar.
Ah., y solo Aisha vomitó, pero creo que fue por los revolcones que nos dimos cuando bajé a ver como estaban. El barco estaba al pairo y todavía nos zarandeaban las olas.....
Estaba contento, creo que actuamos bien -dentro de lo que cabe-. Claro.
Porqué, yo había cometido un primer error, que pudo costarnos caro. Salí de Melilla “por piernas”, y con los Gribs “mentales” de un día antes. Probablemente, si hubiese consultado la meteo “com il faut”, alguna mancha de esas hubiésemos visto, advirtiéndonos de lo que nos esperaba. Aunque es posible que no, porque al 100% la meteo no es infalible.
Por lo demás, hubo improvisación, pero -y esto sin ánimo de disculpa-, joer, una oferta de “trabajo” como la de Michelle, un conato de incendio, un chubasco con 2 volcadas y todo aderezado cruzando uno de los dispositivos de tráfico marítimo más concurrido de todo el Mediterráneo, pues no está mal para un patroncito charterista como yo. ¿ o no ?. Venga “antiprácticos”, hacedme critica, pero sin pasarse, ehhh ¡¡
Continuará
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