Respuesta: ......... Hay si pudiera volver atrás!!!!!!!!!
Es obvio que a diferente edad, diferente realidad. Lo que para uno es un récord, para otro es un chiste y a la inversa. A fin de cuentas un récord es reactivo y la verdadera libertad no depende del otro, sino del ejercicio de nuestra propia voluntad, de lo que nos sale de dentro sin pensar en lo que dirán los demás.
Cada uno se lo monta como le da la gana, no se trata de ser el que ha llegado más lejos, a cruzado a remo, o marcha atrás.... Se trata - o eso dicen- de romper con las formalidades, de cambiar el traje gris, por un colorido taparrabos y unas chanclas
Ya se decía que la libertad se viste con los arapos más bellos que las libreas de oro y plata.
No depende entonces de dinero, de tener buen barco, ni de batir un récord.
Con muy poco y en el pueblo de la lado se puede hacer, incluso en el nuestro y en esta misma línea podemos intentarlo con la vida que llevamos. Lo único que tenemos que demostrar es que actuamos y no reaccionamos, que pensamos y no emulamos, que nos conformamos y no envidiamos.
Por esa razón la parte más difícil no es navegar, sino renunciar a lo que Moetisier - influenciado por su parte oriental- llamaba el " dragón". El mismo que nos posee cuando envidiamos, cuando como en la fábula de Esopo nos comportamos como la serpiente que persigue a la luciérnaga porque envidia su luz.
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