aunque haya viento del primer cuadrante, se puede amarrar a las boyas que hay fuera de la isla grosa y que están a socaire de la isla y del Noroeste.
Eso sí, solo hay tres. Aunque con ese viento no asoma por allí la proa ni dios.
Curioso también es los Norays que hay rodeando toda la isla, por fuera y por dentro, parecen cascabeles de cañones antiguos. Tienen muchos años y da buen rollo imaginar los barcos que en su tiempo, hace mucho tiempo, seguro amarraron allí sus calabrotes para descansar de los temporales.....
En la foradada creo que también hay un par de boyas pero no dejan pernoctar en ellas.

