No es por fastidiar la historia, pero el asunto es el siguiente: detención de Susana en el barco y traslado a Comandancia más próxima. Revisión de los papeles del barco y comunicación telex a todos los puertos con descripción y matrícula. Revisión del AIS, con sus últimos rumbos. Mientras, la Susana, en el calabozo, espera la llegada del abogado de oficio una vez cursada notificación al juez competente. Y con todo, pálante: asesinato, piratería y no llevar la titulación adecuada.
