Yo creo que en España prestamos demasiada importancia a la hora de comprar algo, y, luego, bastante poca a la hora de mantenerlo.
Recuerdo de un viaje a Argentina, que, al acudir al barco para realizar una travesía, llevaban de tierra unas escotas con muy buena presencia. Pregunté al respecto, y me dijeron que no las dejaban en el barco, por miedo a los robos y para mejor cuidado de mantenimiento. En menos de 10 minutos estaba todo montado, porque estaban muy acostumbrados a hacerlo.
En los barcos que navego en España la cabuyería queda en el barco, y, muchas veces, expuesta al Sol y a la lluvia, y no digamos nada de limpiar la drizas, que parece poco masculino. Al cabo de los años, las propiedades originarias están en gran parte perdidas.
Todas las noches veo en mi barrio coches de más de 35.000€ que duermen en la calle, y hay plazas de garage municipales vacantes. Somos así. No nos importa pagar al comprar, para contar que tenemos lo mejor, pero luego sí nos importa pagar para mantener su valor.
Mi recomendación para un barco pequeño: comprar material náutico asequible y luego prestar más atención a su mantenimiento, con estiba adecuada y limpieza periódica. En vela ligera se suele hacer, pero en crucero ya no tanto.
