Si, efectivamente, cuando las pantallas eran caras (no es que ahora no lo sean, pero constituyen una fracción mucho menor del precio total) y frágiles, quedaban mas seguras en el interior, junto a la mesa de cartas.
El problema es que, de día, en bañera con la luz solar, si te asomas al tambucho no ves nada...
En barcos pequeños, a veces se instalaba la pantalla sobre bisagras en el mamparo del tambucho mirando hacia la mesa de cartas y se podía "abrir" 180º para dejarlo justo en medio del mismo...
Aunque no queda muy sólido ni bien integrado me parece muy cómoda la solución nórdica de tener una pantalla de exterior protegida por el "parabrisas" fijo en el companionway (¿cómo se llaman en castellano estas superficies planas a los lados del tambucho?).
Sus ventajas son que, la puedes desmontar y guardar dentro en un minuto, te puedes amorrar a ella cómodamente y sin dejar de prestar atención a la proa y que desde cualquier lugar de la bañera se ve todo.
Asimismo los repetidores de sonda, corredera, viento... están mejor sobre la apertura de la tapa de tambucho.
Todo el mundo los ve, y desde todas partes.
La segunda opción exterior que me gusta mas para colocar la pantalla es, en los barcos de doble rueda, el extremo de popa de la mesa fija. Pero en posición elevada (y no como iba al principio, exigiendo hacer espeleología para verla y mas para manipularla).
Donde no me gusta es en la bitácora en los de una sola rueda.
Si eres crucerista y vas con piloto automático, obliga, para ir controlando, a estar o pasar continuamente detrás de la rueda.
Si eres regatista con tripulación completa, igual es otro y no el piloto quién necesita trabajar con ella.
