Ver mensaje
  #2  
Antiguo 31-03-2015, 21:12
Avatar de AILANAUTIC
AILANAUTIC AILANAUTIC esta desconectado
Pirata
 
Registrado: 27-10-2014
Edad: 70
Mensajes: 136
Agradecimientos que ha otorgado: 91
Recibió 763 Agradecimientos en 106 Mensajes
Sexo:
Predeterminado Re: Relato Marinero 2ª parte





El día transcurrió plácido, aunque el viento continuó rolando hacia el SE y nos obligó a abandonar el fondeadero, dirigiéndonos hacia la parte Oeste de Vulcano, al Porto di Ponente.

Ya al atardecer, regresamos a Messina. Durante el trayecto, entre bordo y bordo, Laura sacó a colación el tema de las guardias y la pena que le afligía el hecho de que no dispusiésemos de una tripulación más numerosa, pensando obviamente en la travesía del Jónico. Rápidamente, Ernest -recogiendo el guante lanzado por la gallega-, me preguntó si habría inconveniente en compartir el alquiler y sumarse a la singladura, cuestión a la que obviamente no me opuse. Ernest y Robert se fueron a proa, a parlamentar, mientras Sara le guiñaba un ojo a Laura y ésta me miraba como diciendo “si pones pegas te hundo el barco”. Duró poco el parlamento, y los “titulados” volvieron a popa con la propuesta de sumarse a la travesía del Jónico, con la condición de adelantarla al día siguiente, para asegurar que la travesía se realizaria en los días de margen de que ellos disponían. Como eso significaba reducir mis ingresos, fruncí el ceño, aunque fue Sara la que interpretando mis pensamientos propuso repartir entre los 4 el coste de la “indemnización”. Hubo acuerdo entre todas las partes y mi mente se puso pronta a cavilar sobre la travesía que emprenderíamos en menos de 12 horas.

La meteo prevista daba vientos de componente SE, lo que no nos iba mal. En contrapartida el “cape” no era bajo, lo que daba posibilidad de chubascos.

Teníamos que pertrechar el l'Aila, y lo primero era llenar los depósitos de combustible y agua. La tarea era ardua, pues en todo el estrecho de Messina (al menos en la parte central y norte), no existe “gasolinera” para barcos de recreo, la única que existe es un invento un poco “peculiar”. Se trata de un pequeño pantalán que da justo detrás de una gasolinera para automóviles, y entonces un “moreno” trae las “garrafas” desde los surtidores a un depósito que hay en el pantalán. Aunque el “moreno” esta fuerte, lógicamente para traer 100 ó 150 litros desde los 100 m a que se encuentran los surtidores, pues hay que echarle mucha paciencia y ayuda. Por fortuna teníamos a Laura, que podía con 2 garrafones de 40 l. cada uno, de manera que el “moreno” quedó bastante aliviado. De hecho, le dejamos un bidón de 20 l, para que no pensase que le quitábamos el “sitio”.
Abastecidos de combustible, el agua pudo tomarse del puerto, aunque pagando eso si, como si fuese vino, de manera que echamos mano de la potabilizadora para no dejar las arcas vacías.

De la bolsa común Sara y Ernest se ofrecieron a realizar las compras de provisiones, mientras el resto de la tripulación nos quedamos a arranchar el barco.

En un “ a parte “, me descargué los Grips, y mi sorpresa fue mayúscula cuando observé que la última previsión nos daba viento S durante la noche pero ENE a partir del mediodía. Lo más sensato era partir ya mismo y aprovechar todo el S nocturno, ganando N para cuando entrase el ENE poder ceñir hasta el mar de Kerkira, y luego virar en demanda de Corfú. Nada menos que 250 millas. El role de viento, indudablemente era debido a una baja situada en todo el Jónico, que se desplazaba en la misma dirección que nosotros. Por otra parte el Cape había aumentado, por lo que la probabilidad de chubascos era bastante alta en la última parte del recorrido. De manera que, en cuanto llegaron Sara y Ernest, hicimos “pleno” de la tripulación y convinimos establecer los turnos de guardia y salir pitando, aprovechando tambien el descenso de tráfico que se produce durante la noche en todo Messina, lo que nos permitiria hacer ese trayecto con cierta tranquilidad.

Y asi fue como a las 22:00 largamos amarras de la Marina Nettuno, informando a nuestros amigos de Messina tráfico de nuestras intenciones. Ellos a su vez nos señalaron la corriente predominante, que a esa hora era de 2 nudos dirección NW, o sea de proa en todo el estrecho, aunque con muy poco tráfico. Ese “con muy poco tráfico” es muy relevante, porque en horas diurnas, es agobiante.

Hay que tener en cuenta que el estrecho de Messina es de los pocos estrechos que por su anchura -que en algunos tramos es menor a 1 km.-, no esta unido por ningún puente, por lo que el único medio de transporte para “unir” la península con la isla, es el barco (Ferry). Y ello es asi aunque cada vez que hay elecciones, todos los partidos políticos que concurren tienen en su programa la construcción de un puente, pero cuando llegan al poder, no hay nadie que se atreva a lanzar el proyecto hacia adelante, enfrentándose a los propietarios de las lineas de Ferrys o de sus trabajadores. Sicila es una isla, y lo seguirá siendo muchos años. Y le decíamos adiós, o mejor dicho, hasta pronto, porqué teníamos que volver.

Mientras nos peleábamos con la corriente a motor, porqué nos desaconsejaron realizar bordos que cruzasen de banda a banda el estrecho, yo escuchaba la información que meteo.it lanzaba por el VHF. La previsión de vientos se confirmaba, profundizándose la Baja a partir del mediodía siguiente, justo en el centro del Jónico, o sea que nos la íbamos a comer si o si.

Recorrí con la mirada el rostro de todos los tripulantes al escuchar aquella información. Todos por su preparación o experiencia, comprendían el significado de palabras como “marejada”, “fuerte marejada” o “mar gruesa” , pero nadie manifestó reparo alguno en emprender la marcha. A pesar de ello, no nos podíamos imaginar lo que nos esperaba aquel dia de Agosto en medio del Jónico.

De haberlo sabido, puedes estar seguro amigo lector, que esa travesía no se hubiese realizado. Si sigues el relato, lo podrás descubrir y extraer tus propias conclusiones...

Continuará
Citar y responder
2 Cofrades agradecieron a AILANAUTIC este mensaje:
leviño (01-04-2015), mapu23 (31-03-2015)