Durante las últimas décadas del siglo XIX la rapidísima evolución marítima entre la vela y el vapor, entre las baterías laterales y las centradas, entre cañones de avancarga y retrocarga, etc, dio lugar a una serie de "experimentos" navales curiosísimos y que , hoy día, parecen difíciles de creer y que, para un observador no informado, aparentan la ilustración de portada de una novela steampunk
Un experimento nefasto fueron las proas invertidas con un espolón bajo el agua.
En este caso el primer buque de guerra importante que lo adoptó era italiano.
Durante un enfrentamiento con buques austríacos en el Adriático hundió una unidad principal del enemigo.
A partir de ahí, todas las potencias europeas construyeron buques con espolón durante los siguientes 20 o mas años...
Pero este alargamiento de la eslora sumergida restaba maniobrabilidad, y durante estos años, docenas (literalmente) de barcos propios fueron hundidos sin querer por los inmanejables buques con espolón.
Como es el caso del Victoria...
Sin embargo, en ningún otro enfrentamiento, volvió a hundirse un buque enemigo...
Corrección: (eso pasa por escribir a bote pronto

) Según he encontrado en una web, fue italiano el barco hundido por un espolón austríaco en la batalla de Lissa.