dicen que en la vida de un armador, cuando compra un barco,tiene dos alegrias,cuando lo compra y cuando lo vende,pues yo la lleve cuando lo compre,pero hace una semana la vendi y estoy medio deprimido,no es por no tener barco,es por que para mi era como mi mejor amigo,y me quedó la sensacion de haberle pegado una puñalada y yo no valgo para eso,nunca mas lo haré,antes me hundo con él...
