Como ha dicho Butxeta, nos quedamos con las ganas de acabar la regata, pero no la de ver a viejos amigos ni las de llegar a Formentera, con parada imprevista en Santa Eulalia para repostar ... Pero para repostaje el que nos montó Josep Maria en la fiesta, había comida y bebida como para contentar a un ejército .. Y eso es lo que viene a ser la Ophiusa, una especie de armada de invasión que, a base de llegar cada año en las mismas fechas a Formentera se ha convertido en una tradición que, me atrevería a decir, seguro que hace a los habitantes de la isla darse cuenta de que empieza la temporada.
Una pena que tantas tripulaciones se fuesen justo tras la entrega de trofeos, pero es que la meteo es una especie de aguafiestas profesional.
Por cierto, impagable la lección de procedimiento radio que nos ha dado maese Panxut casi como quien no quiere la cosa.



salud!!!