Decía Konrrad Lorens que el nivel de agresión al planeta crece todos los años exponencialmente y que a consecuencia de ello, aumenta la concienciación.
La cuestión es cuando vamos a encontrar ese equilibrio para reaccionar sin que sea demasiado tarde. Aunque yo soy optimista porque la evolución humana demuestra lo mismo que el comportamiento animal, que las manadas más cooperativas y que practican la condolencia tienen más posibilidad de supervivencia, pero ese es otro debate que nos llevaría a la etologia y la extinción de especies.
Mi intervención aquí se motivaba por la paradoja de que la belleza de un paisaje, que un tesoro patrimonial acaba siendo en algunos casos una maldición y que en el paisaje ocurre como decían las abuelas de las novias,
" ni guapa que encante, ni fea que espante"
La maldición de Sanxenxo ha sido tener una costa tan hermosa, mis paraísos ahora son más modestos y con algún borrón, pero en el fondo más auténticos y sostenibles,
