Me considero un aprendiz de grumete con tragaderas. De verdad me engañan como a un chino. Ahora, lo de las garrafas unidas por el culo con esparadrapo y haciéndolas fuertes por las anillas...
El consejo general es ignorar pero esta vez has ganado, he entrado al trapo. Chapó.

Salud a la parroquia que queda.