
Creo que si están bien diseñados deberían doblar los candeleros antes de que sus bases sufran deformaciones o se arranquen de la cubierta. Y que, si sucede que lleguen a doblar por un esfuerzo desmesurado, que al menos el cable no se arranque de sus extremos, donde la unión debería ser muy sólida.
Enderezar un candelero o incluso sustituirlo no es nada comparado con el destrozo de una base arrancada; esa deformación sería como una amortiguación o estiramiento que evitaría la rotura del cable
