Enhorabuena, eso hay que mojarlo
Mi primer velero fue una Geisha, algo menos que tu barquito y aún recuerdo el primer atraque, más que nada porque no existió
Fui incapaz de meterlo en su amarre pues había mucho viento y se cruzaba, el motor no podía ir atrás porque le faltaba el seguro y se levantaba; conclusión: un cabo amarrado a proa y a tirar del barco desde el pantalán

