A igualdad de eslora, un velero es más cómodo y confortable que un llaud, tanto en el exterior, como en el interior, necesita menos motor, o sea consumo mucho menor, y tanto navegando cómo anclado tiene movimientos mucho más suaves.
Por lo demás, si te gusta navegar a vela no tienes ni que dudar cual sea la eleccuión.
Ahora bien, si el conjunto de toda la jarcia de labor te agobia, si no entra en tus planes ver disfrutar a tu pareja o acompañante habituales navegando con viento fresco y escora, si no tienes confianza en ti mismo sobre como manejarte con un velero, o si en conjunto ves la maniobra a vela una complicación, entonces mejor cómprate un llaud.
Un error en la elección puede echar al traste tus planes, y para disfrutar un barco las veinticuatro hora del día en familia, es necesario contar con una ilusión firme, cierta,y compartida. Un buen sistema sería ensayar antes de comprar alquilando un velero y después un llaud. Es infinitamente más barata la experiencia que equivocarse.
Un pequeño llaud clásico equipado con vela latina puede llagar a dar una cierta satisfacción a un purista, eso sí, habitabilidad cero, maniobrabilidad escasa, maniobra tan o más complicada que en cualquier velero.
Por lo que se refiere al llaud moderno de plástico, sin quilla,y escasamente o nada lastrado, con obra muerta alta, cabina de considerables dimensiones etc etc, me parece un gasto inútil, una pérdida de tiempo,y sin ninguna utilidad equiparlo para navegar a vela.El primer día que la pruebes se te pasarán las ganas de volver a sacarla.
Suerte en la elección

Saludos
