
Tan sencillo como que en todos los servicios públicos debería haber una "hoja de reclamaciones", supervisada por una autoridad superior.
La forma más radical de hacer presión es dejar de pagar. A mí me parece una solución muy atractiva. Ahí donde más les pica... ya verías que rápido mueven. Le dices a tu vecino de pantalán: no pago porque no he salido. Y que se corra la voz.
Pero insisto en que la acción positiva puede ser más rápida. Bajar abajo, ver porqué está cegado y arreglarlo. Seguramente que el señor ingeniero funcionario del puerto no tiene ni pajolera. Están solo pa poner el cazo.
