Al parecer fue construído como barco espía por los alemanes del este, y abandonada su terminación por falta de fondos, los rusos se hicieron cargo de el, para dedicarlo a la pesca dijeron
Adquirida por nuevos propietarios y llevado a Lowestoft en 2001 para evaluación de los arquitectos navales.
Planeado como un casino flotante y restaurante. El reacondicionamiento costará un estimado de 7 millones de libras.
Desde luego con lo feo y raro que es llama la atención, como barco espía no parecía tener mucho futuro.
Recientemente ha sido trasladado a Rusia.