Aparte de mantener la tensión al desenrrollar, lo que se consigue facilmente con darle una sóla vuelta al winche para que produzca rozamiento, es importante lavar el cabo con agua dulce y detergente, e incluso aplicar suavizante, de vez en cuando.Si aún así no queda suave y dúctil, mejor cambiar el cabo por otro nuevo.
El cabo estirado sobre cubierta recibe continuamente rociones de agua salada, y ello provoca que quede rígido y pierda ductilidad. Al dar vuelta al tambor tiene tendencia a no adaptarse al mismo y a darse las vueltas a que te refieres, sobretodo si al abrirse la vela entra sin tensión.
Otro detalle a revisar es que la polea que guía su entrada al tamdor esté a la altura adecuada para que permita al cabo repartirse en toda la altura del tambor.
Si entra demasiado bajo se acumula todo el voluman del cabo en la parte baja del tambor y el mismo cabo puede trabar el macanismo.
Saludos
