brisa constante. Así fue, se paraba, subía, se mantenía, pero siempre de ceñida directa al puerto de Mataró.
El ver avanzar el barco por sus medios me daba alegría, la situación estaba controlada, la hora de llegada no, pero tenía esperanzas de que no fuera muy tarde. Dude un tiempo por si tenía que dirigirme al puerto de Arenys que es donde está mi mecánico, pero finalmente opte por ir directo. Ya sería el mecánico que viniera a Mataró. Eso que me he ganado.
Constantemente media lo que me quedaba para llegar, y muy poquito a poco la distancia se hacía cada vez menor, llegue al fin de la etapa de las 50 millas y subidón. Me puede otra más: llegar a bocana y como última lograr entrar remolcado.
Recuerdo mucho la montaña rusa de emociones, el frustrarte porque no hay viento y ver qué vas a uno o dos nudos, el ver que voy a tres nudos me hacia estar satisfecho… pero después pensaba: -joder!, tres nudos es la velocidad dentro de puerto, ¿Cómo puedo estar satisfecho?, pues sí.
Avanzaba y me venía arriba, veía poco a poco que me estaba acercando, a 30 millas luego a 20 pasaban las horas y me veía habiendo superado un reto, un reto de paciencia y de haber escogido unas opciones con garantías, supongo que tuve mucha suerte por el tiempo. No quiero ni pensar que hubiera ocurrido con 0 de viento y un mar movido. Supongo que las decisiones hubieran sido otras.
Ya a unas 20 millas para mí estaba ya, pero fue el tramo más tedioso, peleas con los pescadores que errantes no sabes si van o si vienen, intente contactar por radio y no tuve ni una respuesta… la parte buena es que estuve entretenido hasta que los pase.
Después un par de cargueros y un Grimaldi lines, pensé: joder tan grandes y tan cerca de la costa (cagaos, que sois unos cagaos) yo con el Llamp que venimos de las Américas.
Constantemente miraba el móvil para poder llamar a mi mujer, al fin conseguí llamar y tranquilizar de que todo iba bien, solo que tardaría un poquito más. Menos mal ya me quede tranquilo y tranquilice a los que estaban pendientes de mi. Ya me veía completando la aventura.
Empecé a recibir llamadas y mensajes, el mar empezó a mostrarse molesto, el viento empezó a subir a 15 nudos. El barco notaba que estaba cerquita y empezó a ponerse a 6 y 7 nudos, esta vez de través, dándonos el viento un margen mas amplio para nuestra arribada.
Contacto con Jan y me ayuda para entrar remolcado a puerto, fantástico! Que bien poder contar con amigos. Aviso a puerto, el puerto no se qué entiende pero llama a salvamento marítimo, salvamento marítimo me llama y se ofrecen a venir a buscarme para remolcarme. Que eficiencia!, pero les digo que no tengo problemas, que voy navegando perfectamente a vela y solo necesitare remolque al llegar a bocana. Me solicitan datos y me dicen que rastrearan mi posición hasta que este a salvo en puerto. Un 10.
Finalmente bajo velas a muy pocas millas, dejo enrollado casi todo el Génova y solo un trapito a modo de tormentín, esto me hace ir a 4 nudos, perfecto!, así esperare al Acustic. Que alegría ver llegar un amigo y un cabo para ayudarte!
Al fin el Llamp va a remolque del Acustic y estamos organizando la entrada a puerto, los marineros del puerto muy precavidos ellos no nos dan autorización para que remolcado me metan en mi amarre y me dicen que me pondrán en el dique de cortesía. No tengo ni ganas de discutir
El barco está amarrado, mi mujer llega, Jan viene después de amarrar el Acustic con un par de cervezas, todo está bien, me siento bien, 30 horas navegando. A dormir.
