Bonito tema, no cabe duda.
Yo soy un gran defensor de lo eléctrico, por las ventajas evidentes que conlleva: bajas emisiones (las nulas emisiones son una mentira imposible de lograr, ausencia de ruido y vibración, fiabilidad...)
Yo uso casi a diario una bici con asistencia eléctrica y como hobby, diseño, construyo y vuelo aviones radiocontrolados propulsados con electricidad: pequeños motores brushless trifásicos con una relación peso-potencia óptima y de bajo coste.
Hace poco (un mes y medio), me he comprado mi primer barco, un pequeño velero de 5,65m con un motor hecho un desastre y que había que sustituir.
La primera opción fue un eléctrico Torqueedo 1003 ya que casa a la perfección con el velero: poquísimo peso, sin ruido ni vibraciones y potencia suficiente para maniobrar, pero al final acabé optando muy a mi pesar por un convencional 4t Suzuki.
¿Motivos?. ...económicos.
En este momento de mi vida, mis posibilidades económicas son lamentables, y el motor eléctrico cuesta unos 500 euros más que el de gasolina.
Pero eso no es todo...lamentablemente. Lo que nadie te cuenta es que las baterías de litio que se usan actualmente (da igual Li-Po, LifePo...) sufren una degradación más directamente relacionada con la edad que con el número de ciclos de carga, es decir, que tienen una FECHA DE CADUCIDAD contando desde el mismo momento que las adquieres, y rara es la batería que sobrepasa los 3 ó 4 años de vida útil manteniendo un 60% de la capacidad de carga inicial.
Eso supone que la autonomía ya terriblemente limitada del motor eléctrico, se va a ver empeorada en unos pocos años a la mitad, lo que va a imposibilitar usar el motor como un elemento de emergencia real, limitándose su uso a entrar y salir de puerto...si es que el puerto no es muy grande. Mi barco está en Pasajes(laaargo como un día sin pan) y calculé que a los tres años,apenas tendría energía como para entrar y salir por mis propios medios. Imagínate para usarlo como motor auxiliar en caso de fallo del mástil estando a 5 millas...
Por ello, al precio nada barato de adquisición, debes añadir el contar con tener que cambiar de batería cada 4 ó 5 años. Y el precio de estas baterías no es como las de un coche: cuestan casi la mitad del importe del motor.
Un motor de gasolina puede durar 15 años sin grandes problemas. Uno eléctrico en ese tiempo, lo habrás tenido que "pagar" varias veces cambiando de batería. Por ello los gastos de mantenimiento de un eléctrico que te venden como "mínimos", en la práctica resultan ser MUY SUPERIORES a los de gasolina.
Y eso me da pena, porque como digo soy un apasionado del futuro eléctrico. Si mi situación económica mejora, mi siguiente barco será eléctrico, pero el futuro de este tipo de energía pasa por la investigación en baterías más eficientes o baratas que permitan mayor número de ciclos sin pérdidas tan graves de capacidad, o que su menor precio permita su sustitución o llevar otra de recambio.
Hasta entonces, seguiré esperando con ganas a tener un barco que se desplace sin ruidos, movido por la "magia" de una energía limpia y maravillosa. Sólo el sonido del agua alrededor del casco...y de mis hijos peleándose por la mejor zona de la cubierta.
